Inmigrante en casa

Jamás nadie te dijo que salir de tu país sin pasaje de regreso podría ser toda una aventura, puedes a intuirlo, pero nada como vivirlo. Es como armar un puzzle, sin conocer la imagen de este, es volar a ciegas a la ruta de tu nueva aventura, aventura vestida de locura.

Parece que nadie te entrena para no volver a sentirte en casa jamás, o eso pensaba yo…

Cuando cruzamos el charco, unos vamos al encuentro entre hermanos y otros, se lanzan del avión sin paracaídas, solos y sin rumbo alguno… Pues cualquier punto es mas sano que el que dejan detrás.

Cuando emigras, transmuta tu zona de confort a un terreno que al principio solo parece tambalear. Pues, a nadie le cuadra como hablas, lo que dices, tu mentalidad o la manera que tienes de expresarte. Sientes que nadie te entiende y, es verdad, pero no es culpa de la ciudad es a ti a quien le toca aprender ahora…

Te sientes como un pequeño aprendiendo a andar, dando tumbos… esto que parece tan nuevo, tan nuevo y distinto, tan distinto a lo que pensabas era tu mundo. Las noches son largas en tu habitación, unas lloras a solas y otras esperas consuelo en esa llamada, esa que reconforta y da aliento pa seguir …

Cuando emigras, pagas el precio de pasar la “cuarentena” mas larga de tu vida…

Llevo 13 años de mi vida intentando adaptarme a esta gran ciudad, llevo casi la mitad de mi vida siendo inmigrante y no me cabe duda que fue la mejor decisión de mi vida.

Y sí que la fué, pues esta ciudad me abrió los brazos y el corazón, llenó mi agenda de grandes amigos, de atardeceres pintados de verde, de sensaciones, olores y sabores…

Porque aprendí que decir “adiós” era parte de esta lección , porque aprendí a volar y a dejar volar, porque aprendí a querer de puntillas llegando a amar esta tierra.

Porque en una de esas tardes en Madrid, me encontré a mí! madurando en mi ego y mis miedos, tejiendo sentimientos de gratitud, regalándole letras al viento que despeina mis raíces y fortalece mis cimientos.

Porque esta ciudad no solo me regaló amigos y hermanos, sino a un compañero de vida…

Me siento totalmente agradecida con esta tierra… Hoy me siento en casa.

Hoy

cropped-c00b3b11-6b7d-43a0-baa2-9bdafb1d6487.jpegY en estas noches de luna, donde los recuerdos son puñal…
Me despido de aquellos desiertos que crucé, falsos atajos que esquivé.
Seguiré creyendo en mi intuición,
Creciendo en mi canción, seguir soñando en un rincón.

Y es que sigo siendo fiel a lo que siento…
Cada tanto muero, pero hoy no..!!!